Gracias...
a todos los que habéis hecho por oír mi risa cuando a mí no me apetecía pronunciarla.
A ti por poner tu regazo para que pudiera llorar,
a ti por escucharme, apoyarme y sacarme de fiesta sin dejarte influir por tus opiniones,
a ti por tu buena voluntad -pese a haberla cagado de pleno-,
a vosotros por seguir la vida como si nada sin saber nada -o aún sabiéndolo-,
a ti por ir al cine conmigo y sacarme de casa,
a ti por alegrarme el sexo con un café, aunque doliera,
a ti por hacerlo lo mejor que podías... y aunque nunca quisieras comprarte eseblanco corcel,
a ti por aguantar tu vela encendida en Medio del bien y del bien,
a ti por darme una nueva perspectiva con solo escucharme,
a ti por compartir la Gran Vía bajo el granizo,
a ti por mostrarme que sabes cuidar tan bien como pensar,
a ti por tener días malos a la vez que yo y hablarme con una mirada,
a ti, por enseñarme lo que otros te enseñaron y hacerme comprender el valor de vivir,
a vosotros por darme un huequito lejos de mi hogar,
a ti por cada vez que pensamos lo mismo y lo sabemos,
a ti, pese al miedo que me da tu corazón,
a ti por escucharme, apoyarme y sacarme de fiesta sin dejarte influir por tus opiniones,
a ti por tu buena voluntad -pese a haberla cagado de pleno-,
a vosotros por seguir la vida como si nada sin saber nada -o aún sabiéndolo-,
a ti por ir al cine conmigo y sacarme de casa,
a ti por alegrarme el sexo con un café, aunque doliera,
a ti por hacerlo lo mejor que podías... y aunque nunca quisieras comprarte eseblanco corcel,
a ti por aguantar tu vela encendida en Medio del bien y del bien,
a ti por darme una nueva perspectiva con solo escucharme,
a ti por compartir la Gran Vía bajo el granizo,
a ti por mostrarme que sabes cuidar tan bien como pensar,
a ti por tener días malos a la vez que yo y hablarme con una mirada,
a ti, por enseñarme lo que otros te enseñaron y hacerme comprender el valor de vivir,
a vosotros por darme un huequito lejos de mi hogar,
a ti por cada vez que pensamos lo mismo y lo sabemos,
a ti, pese al miedo que me da tu corazón,
a ti, aunque me evites, ...¡orgulloso!,
a ti, aunque ni nos viéramos en 4 semanas...
a ti, aunque ni nos viéramos en 4 semanas...
Y por supuesto, a Ti, por devolverme la fe en el número Dos, por irrumpir cuando menos -o más- debías. Por salvarme. Porque te veo en 5 días y 19 horas, y por que lo que siento me obliga a contarlo una y otra vez...
Gracias. No podría habero hecho sin vosotros.
Sí. Ya terminó la maldición del número Trece. Ya ha vuelto la felicidad a Yo, y ahora la desnudez del Emperador no es fealdad, sino naturalidad; vida al fin y al cabo.
Algo malo?...claro... ¡que es el momento de leer escribir como un loco!
Muchos besos a todos!
1 comentario:
Sólo hay una frase que entiendo de verdad ;)
Tenemos una conversación pendiente...
Publicar un comentario