¡¡Está el día gastronómico...!! Para que me salga del subconsciente, creo que le daré algún empujoncín consciente. El caso es que estoy a punto de empezar a hacerme la comida... tengo hambre...pero me encuentro un bonito artículo en El Mundo (pa que veáis que ,no sólo leo rojerío) sobre el estado del mercado de la vivienda.
Resumo: hay casi un millón y medio de pisos sin vender, y se espera que lleguemos a millón y medio (¿en qué estabamos pensando para construir tanto? ¿Cuál es la media de viviendas por familia? ¿En qué podría haberse invertido toda esa mano de obra?).Los precios , que no son tontos, caen. Porque quien más y quien menos tiene una hipoteca que pagar. y o no compra o vende para seguir tirando.... y la cosa aprieta. Además, el miedo a que después valga menos apresura la venta y, por tanto, en sí mismo baja el precio en forma de círculo virtuoso (virtuoso para el paciente comprador, vicioso para el avaro vendedor... pero ¡yo no vendo!)
Y es que, aunque la sinvergüenza de la ministra de vivienda (que podríamos llamar sin pudor ministra de inmobiliarias y constructores) nos aseguraba hace ya tiempo que era el mejor momento para comprar una casita de esas de chiringuito, suegra y paella ... NOS MINTIÓ. ¡Ya ves, en toda casa cuecen habas! El mejor momento para comprar una vivienda, como todos sabemos y pregona el comprometido diario"El Mundo" aún no ha llegado.... Pero parece razonable, aunque sólo sea por desconfiar del periodicucho... por el bien del país, no deberíamos esperar a ese momento. Esa sería la manera más grande en la que podemos putear a todos los trabajadores del sector, que luego de que no les compremos el producto son los que se quedan sin las dichosas habas para el mantel de su hogar. Además, con su efecto osmótico correspondiente hacia el resto de la economía. Sí, querido sofrito de ministra, yo entiendo que mientas..¡de veras!...pero el problema es de base.
La señora ministra intentó distraer nuestro raciocinio para que nuestra "elección racional" individualista coincidiera con el interés general. Es decir, que en lugar de hacernos actuar con conciencia social, intentó que pensásemos individualistamente y que nos equivocásemos, de tal forma que favoreciésemos a no hacer más grande el hoyo que se nos come con patatas... ¿En tan bajo estima nos tiene? ¿No sería mucho mejor explicarnos lo conveniente para todos, y que nosotros decidiésemos qué hacer? ¡No, nada de carta! ¡Menú del día -PSOE de primero,PP de segundo- y café pa tos!
Claro... lo que pasa es que si nos hubieran soltado más fuerte el discurso de "hay que arrimar el hombro", lo que inmediatamente hubiera oido la ministra hubiera sido: ¡Que lo arrime quien se lo haya llevado crudito! Porque mientras el señor albañil no tiene pan (que además, cada día es de peor calidad en Madrid, joder...¡ni lo echo de menos!), la crisis de algunos consiste en tener que renunciar a la cuarta vivienda de Segovia y a comer -como consecuencia- menos cordero per anno... ¡Y por ahí si que no! ¡Nada de joder al rico!
Quizás se entienda así que Cuba cerrase sus fronteras hace 50 años, que Francia exija a las automovilísticas fidelidad... también que, si no hacemos lo propio, sólo nos queda lamerles el capuyo cual polo de fresa para que se queden; una dieta con la que Zp tontea, aunque presuma de negarse a paladear el postre de libre despido con nueces. ¡No me extraña! ¡si es que son muy feos! (me remito a mi entrada sobre los señores que más tajada habían sacado de Wall Street últimamente.. no puede ser plato de buen gusto lamerles nada..)
En cualquier caso, el Titanic se hunde (con pastelitos de frambuesa incluidos), y los primeros en ahogarse son "siempre los más débiles, que es por donde aprieta el capitalismo"... Nosotros siempre pagamos el pato. Y Ellos... Ellos que construyeron el barco, ahorraron en materiales, en botes salvavidas... Ellos llegarán a buen puerto. Saldrán. Siempre salen. Comerán perdices, bien rellenas y en su salsa. El muerto al hoyo y, el vivo,... el vivo a generar dinero, a consumir para que algunos sigan en lo alto celebrando bodas en El Escorial (sitio donde yo me voy a casar, y si no, al tiempo. Al banquete estáis invitados, pero traed algo...).
Aunque, por otro lado...no puedo evitar pensar, hambriento de mí... ¿acaso la cooperativa, la iniciativa pública, u otro invento no podría sustituir a estos indeseables que deboran nuestras esperanzas crisis tan crisis? Por mucho que siempre alguno se lleve un trozo de pizza más grande, ¿no sería más controlable si la cortamos antes de servirla por aquellos a quienes elijamos de forma realmente democrática? ¿Aprenderemos algún día a engañarles para cambiar la cocina de sitio sin que se percaten?
¡Uy! ¡lo que he dicho! Perdóneme, padre Smith, porque he pensado en rojo tomate.
Me voy a hacer los macarrones! besos!
Resumo: hay casi un millón y medio de pisos sin vender, y se espera que lleguemos a millón y medio (¿en qué estabamos pensando para construir tanto? ¿Cuál es la media de viviendas por familia? ¿En qué podría haberse invertido toda esa mano de obra?).Los precios , que no son tontos, caen. Porque quien más y quien menos tiene una hipoteca que pagar. y o no compra o vende para seguir tirando.... y la cosa aprieta. Además, el miedo a que después valga menos apresura la venta y, por tanto, en sí mismo baja el precio en forma de círculo virtuoso (virtuoso para el paciente comprador, vicioso para el avaro vendedor... pero ¡yo no vendo!)
Y es que, aunque la sinvergüenza de la ministra de vivienda (que podríamos llamar sin pudor ministra de inmobiliarias y constructores) nos aseguraba hace ya tiempo que era el mejor momento para comprar una casita de esas de chiringuito, suegra y paella ... NOS MINTIÓ. ¡Ya ves, en toda casa cuecen habas! El mejor momento para comprar una vivienda, como todos sabemos y pregona el comprometido diario"El Mundo" aún no ha llegado.... Pero parece razonable, aunque sólo sea por desconfiar del periodicucho... por el bien del país, no deberíamos esperar a ese momento. Esa sería la manera más grande en la que podemos putear a todos los trabajadores del sector, que luego de que no les compremos el producto son los que se quedan sin las dichosas habas para el mantel de su hogar. Además, con su efecto osmótico correspondiente hacia el resto de la economía. Sí, querido sofrito de ministra, yo entiendo que mientas..¡de veras!...pero el problema es de base.
La señora ministra intentó distraer nuestro raciocinio para que nuestra "elección racional" individualista coincidiera con el interés general. Es decir, que en lugar de hacernos actuar con conciencia social, intentó que pensásemos individualistamente y que nos equivocásemos, de tal forma que favoreciésemos a no hacer más grande el hoyo que se nos come con patatas... ¿En tan bajo estima nos tiene? ¿No sería mucho mejor explicarnos lo conveniente para todos, y que nosotros decidiésemos qué hacer? ¡No, nada de carta! ¡Menú del día -PSOE de primero,PP de segundo- y café pa tos!
Claro... lo que pasa es que si nos hubieran soltado más fuerte el discurso de "hay que arrimar el hombro", lo que inmediatamente hubiera oido la ministra hubiera sido: ¡Que lo arrime quien se lo haya llevado crudito! Porque mientras el señor albañil no tiene pan (que además, cada día es de peor calidad en Madrid, joder...¡ni lo echo de menos!), la crisis de algunos consiste en tener que renunciar a la cuarta vivienda de Segovia y a comer -como consecuencia- menos cordero per anno... ¡Y por ahí si que no! ¡Nada de joder al rico!
Quizás se entienda así que Cuba cerrase sus fronteras hace 50 años, que Francia exija a las automovilísticas fidelidad... también que, si no hacemos lo propio, sólo nos queda lamerles el capuyo cual polo de fresa para que se queden; una dieta con la que Zp tontea, aunque presuma de negarse a paladear el postre de libre despido con nueces. ¡No me extraña! ¡si es que son muy feos! (me remito a mi entrada sobre los señores que más tajada habían sacado de Wall Street últimamente.. no puede ser plato de buen gusto lamerles nada..)
En cualquier caso, el Titanic se hunde (con pastelitos de frambuesa incluidos), y los primeros en ahogarse son "siempre los más débiles, que es por donde aprieta el capitalismo"... Nosotros siempre pagamos el pato. Y Ellos... Ellos que construyeron el barco, ahorraron en materiales, en botes salvavidas... Ellos llegarán a buen puerto. Saldrán. Siempre salen. Comerán perdices, bien rellenas y en su salsa. El muerto al hoyo y, el vivo,... el vivo a generar dinero, a consumir para que algunos sigan en lo alto celebrando bodas en El Escorial (sitio donde yo me voy a casar, y si no, al tiempo. Al banquete estáis invitados, pero traed algo...).
Aunque, por otro lado...no puedo evitar pensar, hambriento de mí... ¿acaso la cooperativa, la iniciativa pública, u otro invento no podría sustituir a estos indeseables que deboran nuestras esperanzas crisis tan crisis? Por mucho que siempre alguno se lleve un trozo de pizza más grande, ¿no sería más controlable si la cortamos antes de servirla por aquellos a quienes elijamos de forma realmente democrática? ¿Aprenderemos algún día a engañarles para cambiar la cocina de sitio sin que se percaten?
¡Uy! ¡lo que he dicho! Perdóneme, padre Smith, porque he pensado en rojo tomate.
Me voy a hacer los macarrones! besos!
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