11 nov 2008

Despídete

"Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado…Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿Para qué, pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día: Y el le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guiso de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura" (Génesis 25: 29-34)

Qué imbéciles somos a veces, ¿e? ¿Nadie se dio cuenta de que había macarrones en la nevera? Así Esaú no tendría que haber elegido entre comer o amars.... perdón, su reino.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo más lejos a tu lado.


ILU

Anónimo dijo...

¿Ese guiso rojo? ¿Lentejas? Ó_ò
¿Qué clase de lentejas se cocinaban entonces?

^^